La energía solar es la «electricidad más barata de la historia» según recoge el World Energy Outlook 2020 de la Agencia Internacional de Energía (IEA). En un informe de casi 500 páginas se detalla cómo los mejores proyectos de energía solar del mundo ofrecen ahora la «electricidad más barata de la historia» con tecnología más barata que el carbón y el gas en la mayoría de los países importantes.

También describe el impacto “extraordinariamente turbulento” del coronavirus y el futuro “altamente incierto” del uso global de energía durante las próximas dos décadas.

Un nuevo análisis detallado que muestra que la energía solar es un 20-50% más barata de lo que se pensaba Clic para tuitear

En cualquier caso, de aquí a 2040 pronostican un aumento importante en las energías renovables a nivel global.

Energía solar renovable

Según la Agencia, habrá un 43% más de producción solar para el año 2040, respecto de lo esperado en 2018, en parte debido a un nuevo análisis detallado que muestra que la energía solar es un 20-50% más barata de lo que se pensaba.

De manera similar, apunta el informe que la demanda de gas podría aumentar un 30% para 2040, a menos que se intensifique la respuesta política al calentamiento global.

Sin embargo, no se apunta a un pico de consumo del petróleo y las fuentes energéticas no limpias. Si bien las emisiones globales de CO2 han alcanzado su punto máximo, están “lejos del pico y la disminución inmediatos” necesarios para estabilizar el clima. La IEA dice que lograr emisiones netas cero requerirá esfuerzos “sin precedentes” de cada parte de la economía global, no solo del sector energético.

energía solar renovable

Por ejemplo, apuntan a un cambio de comportamiento individual, como trabajar desde casa “tres días a la semana”, que según este documento sería una medida “esencial” con un importante papel en el logro de este nuevo caso de “emisiones netas cero para 2050”

Este World Energy Outlook (WEO) de la IEA se publica con carácter anual cada otoño y contiene algunos de los análisis más detallados y minuciosos del sistema energético mundial.

Respecto a la pandemia de coronavirus y la reducción de movilidad poblacional en todo el mundo, las valoraciones son cautelosas ante un contexto «que sigue siendo muy incierto en cuanto a su profundidad y duración». Se espera que la crisis provoque una disminución drástica de la demanda mundial de energía en 2020, y los combustibles fósiles serán los más afectados por esos millones de trabajadores que no tienen que salir de casa cada mañana.